…y vaya que si existe. En esa provincia se encuentra un pueblo llamado Urrea de Gaén donde se ha celebrado un festival de cortometrajes y donde Maridos de Sangre ha participado.
No ha habido suerte en cuanto a ganar el certamen, pero eso sería mucho pedir teniendo en cuenta que (aunque suene a topicazo) el haber sido seleccionado como finalista es ya en si un premio y más valorando el alto nivel del resto de participantes. La mayoría de los que vi contaban con grandes medios y apoyos económicos, y ahí estabamos nosotros con un corto realizado con una humilde cámara y sin ningún apoyo más que el de los amigos y familia compitiendo contra cortos rodados en cine y con grandes subvenciones. Es todo un orgullo estar ahí.
Otro premio es el que nos hayan invitado a asistir al evento.
Visita guiada al pueblo, todas las comidas excelentes y copiosas, cantidad, variedad y calidad. Bailes folclóricos y conciertos de rock y de folk.

Queremos felicitar y dar las gracias al personal del festival quienes han hecho un gran trabajo gracias a una organización sobresaliente. Ojala todos los festivales fueran así e invitasen a los participantes a asistir con todas las comidas y alojamiento incluidos.
En cuanto a Maridos de Sangre fue un gusto ver una sala llena de gente de todas las edades riéndose sin parar (bueno, pararon en cierto tramo del corto, los que le habeís visto ya sabeís cual), gente que ha visto repetidas veces el corto, que se sepan algunas de las frases o que uno de los directores “rivales” viniera a felicitarme personalmente porque le había encantado el corto.
Durante las proyecciones detrás nuestro había 3 viejos viendo el corto y haciendo comentarios con el correspondiente acento aragonés (lo cual me resultaba más entrañable):
- ¡Vaya novia! (al ver a Paco Orellana caracterizado)
- Esta pieza la he bailao yo (durante la escena del baile)
Nos hemos llevado un gran recuerdo e impresión de Urrea de Gaén y los aragoneses de quienes siempre he oído hablar muy bien pero que hasta ahora nunca había tenido ocasión de experimentar su hospitalidad y simpatía.
Como curiosidad contaré que antes de encontrar título definitivo para Maridos de Sangre le pedí a un coleguilla llamado Nepial que me sugiriese un par de títulos sin sentido y me gustó uno que era Jamón curado de Teruel el cual usamos durante el proceso de guión.







