La gente se ha descojonado a gusto desde la primera frase, pasando por la aparición de Lestón (“el segurata”) hasta llegar al final que tengo que reconocer que ha confundido bastante a la peña (los que habéis visto Joe el “Boss” sabréis por qué), y es que se me olvidó comentar en la presentación de los cortos, que en la saga Joe me gusta experimentar con la narrativa y demás cosas, así que nada de planteamiento, nudo y desenlace. En cambio lo que si hice en la presentación fue decir unas cuantas gilipolleces sin sentido que al menos hicieron que el público se riese un par de veces (me temo que de mi, pero el caso es que se rieron jeje).
Escuchar como una sala entera se parte el culo con este trabajillo, da ánimo para mantener vivo este personaje de Joe, así que prometemos una nueva bizarrada, sobre todo en la fila de alante habia uno que se estaba riendo todo el rato con una risa muy guapa, habría que ficharle para otras ocasiones que daba muy buen ambiente.
Hubo comentarios positivos de otros realizadores sobre mi corto, aunque lo mejor sin duda creo que fue el encontrarme en un garito más tarde por Santander a un conocido que me felicitó por el trabajo, y una chica con acento extranjero que iba con él me dijo: sigue dándonos estos gustos. Una frase bastante guapa ¿no?
Al fin vimos Foxy Lady, y puedo asegurar que es el mejor trabajo de Álvaro Oliva hasta la fecha, con un competente apartado técnico.
Ví de nuevo, The Gift, de Álvaro García y me sorprendió aún más cuando me enteré del escaso presupuesto con el que contaba la producción.
Quizás el trabajo que más me sorprendió fue el documental de David Moreno, La ruta jubilar. Pensé que iba a ser el típico tostón de turno pero me sorprendí nada más empezar viendo al magnífico actor que narra el recorrido. Un buen trabajo que al tiempo que descubre los bellos paisajes cántabros, y narra importantes acontecimientos (con reconstrucción histórica incluida), despertaba en mí durante el visionado un fuerte sentimiento regionalista, jeje. AUPA CANTABRIA.
Un documental que se pasa volando gracias a un montaje con ritmo, a la presencia del actor, los toques de humor muy bien encajados y unos planos fabulosos visualmente.